El Valle
de Benasque, de gran belleza natural, ocupa la cuenca alta del río
Esera. En su territorio se halla la mayor concentración de
“tres miles” del Pirineo: Aneto (3404 mts), Posets (3375
mts), Perdiguero (3221 mts), Maladeta (3354 mts)...todos ellos con
glaciares -los pirenaicos son los únicos que se pueden observar
en España-.
Los
ibones, lagos de origen glaciar, igualmente son numerosos, destacando
el de Cregüeña, con 1500 mts. de longitud y 500 m de
anchura. Otros destacados son los de Vallibierna, Batisielles, Barbarisa,
Perramó....
Valles
secundarios son el de Eriste, Vallibierna, Cregüeña,
Lliterola....
Todos
estos accidentes naturales antes citados se hallan acompañados
por una flora y fauna que enriquece aún más si cabe
el entorno geográfico donde se encuentran.
Bosques
de pino silvestre, roble y abeto: abedul y pino negro (de 1500 a
2200 mts) y praderas y bosque alpino, en alturas superiores, forman
parte fundamental de la vegetación, que no obstante ofrece
numerosas especies de árboles y arbustos. Las flores son
abundantes y ocupan todas las altitudes del valle.
La
fauna es igualmente muy variada: ardillas, armiños, corzos,
marmotas, nutrias, águilas, alimoches, milanos, numerosos
pajarillos...., pero las auténticas joyas del valle son la
perdiz nival, el quebrantahuesos, muy escaso, el desmán de
los Pirineos y el rebeco, además de la Parnassius Apollo
Pyrenaica, hermosa mariposa de los Pirineos.
Hasta
aquí todo es belleza natural en el Valle de Benasque, pero
no obstante el hombre ha creado igualmente una belleza artística
que se extiende por todos los pueblos y tierras. Se conservan muchas
muestras del románico-lombardo en ermitas e iglesias y sobre
todo una arquitectura popular de gran riqueza, con casas solariegas.
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